Los santos inocentesEn efecto, poco después de ser publicada la novela, los personajes nacidos de la imaginación del escritor castellano-leonés poblaron las salas cinematográficas. El éxito fue tal que el protagonista, Paco Raval, con el premio en la mano a la Mejor Interpretación en Cannes, a pesar la expresa prohibición de que los galardonados hablaran, no pudo reprimir su deseo de reproducir la aclamatoria exhortación que tiñó el filme de cierta nostalgia: "Milana bonita".